De un sector como el mío, la prestación de servicios jurídicos, no puede precisamente afirmarse que se caracterice por alzar el estandarte de la innovación, ya sea en la gestión de nuestros propios despachos, ni mucho menos en la oferta de soluciones ofrecida a nuestros  clientes. Yo lo que intuyo es que esa resistencia al cambio es fruto de la ignorancia, como si subirse a ese carro implicase firmar la muerte de la abogacía. Pero no es así, es precisamente sumergiéndose en la innovación y en todo lo que trae consigo, el que no cambie se queda en la cuneta. La abogacía no es inmune a la realidad y sus cambios, y la innovación llega (ha llegado ya) para quedarse.

Sobre cómo innovar, si no sabes ni por donde sopla el viento, te recomiendo que te apuntes ya a los eventos que organiza legal hackers vienen a ser algo así como una luz al final del túnel, porque se lo curran de manera admirable (por amor al arte, no cobran un duro). Te enterarás de ideas sorprendentes, podrás escuchar la experiencia de otros que van unos pasos por delante y verás lo que hemos visto en Mind the Law S.L.P., no queda otra que lanzarse.

Por esta razón quería dedicar este post al Global Legal Hackathon que ha tenido lugar este fin de semana. Ha sido la primera edición (¡y vaya primera edición!) de un hackathon legal, se ha celebrado a nivel mundial, en más de 40 ciudades en los cinco continentes. En España se ha celebrado sólo en Madrid, y hay que dar las gracias especialmente a la Universidad Francisco de Vitoria por atreverse a acoger semejante evento (y muy bien, por cierto, me uno a la opinión de Jorge Morell en este punto).

El Global Legal Hackathon (GLH) aún no ha finalizado, lo hará en abril en Nueva York, donde se celebrará la última vuelta y se conocerá al ganador a nivel mundial. El objetivo de este GLH l el desarrollo colaborativo de software con el fin de mejorar e innovar la labor jurídica y el acceso de todos a la justicia. Y en eso estamos, lo que concursaron y los que patrocinaron (entre ellos nosotros, Mind the Law). Siento que es una suerte que haya gente que vea más allá de mañana y nos animen al cambio. Es más, soy de la opinión de que el abogado que conocemos hoy no tendrá nada que ver con el que veremos en pocos años, precisamente por la innovación.

Dicho esto, no deja de asombrarme (parafraseando a la UFV) lo fructífera que puede ser la cooperación entre equipos multidisciplinares. Siempre me gustó, y siempre fui partidaria de la colaboración disciplinas porque la realidad es multidisciplinar y los diversos puntos de vista sobre un proyecto enriquecen a los profesionales y, desde luego, mejoran el servicio a los clientes. Y eso es lo que ocurrió en Madrid el pasado fin de semana. Compitieron 11 equipos, 11 ideas increíbles viables desde ya mismo. Ingenieros, desarrolladores, abogados y especialistas en marketing trabajando hombro a hombro poniéndole todo el interés e ilusión. De hecho, asistir a las presentaciones de los proyectos fue toda una experiencia, todas eran asombrosas.

Por eso te recomiendo, amigo abogado, que consideres los eventos de los Legal Hackers, porque de verdad son el no va más. Es la mejor forma de empezar a gestionar el cambio, de conocer lo que se cuece, de ser parte del futuro. No vamos a decir que sea siempre fácil, la innovación llega y se queda, y aunque no es para cobardes, ¡no tienes alternativa viable!

Creo firmemente en la economía colaborativa, y por eso, además de felicitar a Cuatrecasas por su súper proyecto, debo decir que estoy segura que en camino nos encontraremos con los 10 restantes equipos en algún momento, trabajando en algún proyecto que será fascinante… ¡¡los 10 restantes equipos y los demás equipos que han participado en todo el mundo!!

Os recomiendo que sigáis este GLH en redes sociales hasta la ronda final, yo no encuentro palabras para describir el ingenio que se ha desplegado este fin de semana y sólo era la primera vuelta. Me muero de ganas de conocer el proyecto ganador que se presentará el ganador en abril en Nueva York… ¡ese va a superar cualquier expectativa!